Los consejos de la experta María Rosa Ergoestética

Reeducamos las pieles alteradas para que se comporten como una piel normal ante los rayos solares.
Estamos en pleno verano y no podemos evitar empezar a pensar en un bronceado dorado y duradero, de hecho, el 80% de las personas menores de 25 años, piensan que se ven mejor bronceadas. Pero antes de coger el traje de baño e ir directos a la piscina o a la playa, permanece unos minutos leyendo algunos datos sobre la piel y la exposición al sol. Seguro que puede ayudarte a obtener la imagen que deseas sin perjudicar la piel.
- Preparar la piel: unas semanas antes, hidratándola y dándole defensas, no sólo con una buena exfoliación y crema hidratante, sino también con una dieta rica en vitaminas y antioxidantes, tomando mucha agua y si tiendes a sensibilizar con facilidad complementos dietéticos adecuados.
- Escoger bronceador: No todos los bronceadores les sirven a todas las pieles, hay que tener en cuenta varios factores; las texturas: si es aceite, crema, loción, spray, todo depende del tipo de piel. Tener en cuenta el tipo de piel y las condiciones de exposición solar. Para una protección segura, es vital conocer los tipos de radiación solar a los que estamos expuestos.

*En los últimos años también hemos oído hablar de los rayos HEVis (o luz azul) que reducen la capacidad de retener agua en la piel y disminuyen la hidratación, por lo tanto, aceleran el fotoenvejecimiento.
Un buen bronceador se caracteriza por tener en cuenta varios factores:
- Filtros físicos y químicos de amplio espectro UVA + UVB.
- Protección contra los infrarrojos (IR) anti-radicales libres.
- Protección del ADN, preservando la capacidad de reparación de la piel (principios activos).
Consejos generales para uso correcto de productos solares- Aplicar siempre el fotoprotector (una capa generosa) antes de la exposición al sol con la
piel limpia.- Repetir con frecuencia la aplicación del producto especialmente tras transpirar, mojarse,
o secarse.- Se evitará tomar el sol entre las 12-16H solares.
- A los menores de doce meses, no se les expondrá al sol directo.
- Nunca permanecer estático bajo el sol más de cinco minutos (los efectos de los rayos UV
son menos nocivos en movimiento).- Algunos fármacos, perfumes y determinados preparados fitoterápicos, producen
reacciones de fotosensibilidad sobre la piel (consultar antes de exponerse al sol).- Proteger cabezas con gorros, y ojos con gafas homologadas para filtrar rayos UV.
- Tomar gran cantidad de líquidos (agua, zumos y otras bebidas refrescantes no alcohólicas)
para prevenir la “deshidratación”.- Después de la exposición solar se aplicarán productos hidratantes, calmantes y
regeneradores cutáneos.
Ahora sí, ya estamos preparados para disfrutar de un bronceado efectivo y saludable.
Un solo rayo de sol es suficiente para borrar millones de sombras, San Francisco de Asís.


















Deja una respuesta