- Claudia Miranda
Nos ponemos en contacto con ustedes como grupo de vecinos residentes en las inmediaciones de las zonas de ocio (locales Closer, Cue) para trasladar nuestra creciente preocupación por el notable incremento de los altercados que se producen a la salida de estos locales.
Esta situación se ha visto agravada por los graves hechos ocurridos el pasado fin de semana, que se saldaron con dos personas heridas por arma blanca.
Desde hace tiempo venimos soportando de forma habitual gritos, vómitos, charcos de sangre, peleas, actos vandálicos y una gran acumulación de basura en las calles una vez finaliza la actividad de los establecimientos de ocio, lo que afecta gravemente al descanso y a la convivencia de los vecinos.
En relación con el incidente del pasado fin de semana, varios vecinos fuimos despertados por los gritos de una joven que, en un evidente estado de alteración, insultaba y amenazaba a un grupo de personas situado a escasos metros de la salida de la discoteca Cue.
Posteriormente, esta misma persona comenzó a gritar que habían matado a uno de los integrantes de su grupo y que la policía no estaba actuando, mientras el herido era trasladado en un vehículo particular.
Según hemos podido observar, este altercado fue protagonizado por el mismo grupo de personas que ya había generado incidentes similares la semana anterior. El charco de sangre sigue ahí, noticias en ningún lado…
Asimismo, durante la semana también se produjo otro episodio violento en el bar situado en la esquina de las calles Calandria y Almíbar. Dos grupos iniciaron una discusión que terminó con el lanzamiento de mesas y sillas del propio establecimiento, generando una situación de gran peligro y un nivel de ruido insoportable para los vecinos.
Consideramos que la presencia policial en los horarios de cierre de estos locales resulta claramente insuficiente.
Entendemos que una mayor vigilancia, con al menos un par de patrullas presentes en las salidas de los establecimientos durante los momentos de mayor afluencia, contribuiría a disuadir este tipo de comportamientos, facilitaría la circulación de las personas y evitaría la formación de aglomeraciones que, con demasiada frecuencia, terminan derivando en enfrentamientos.
Les trasladamos esta situación porque desconocemos cuál es el cauce más adecuado para que estas incidencias lleguen a las autoridades competentes y puedan adoptarse medidas eficaces. Nuestro único objetivo es recuperar la tranquilidad y garantizar la seguridad y el descanso de los vecinos, sin perjuicio de la actividad de los establecimientos de ocio.






















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