- Miguel Galarza
La foto tomada este pasado domingo en la Plaza Rusiñol refleja el estado de abandono y suciedad del canapé histórico y su entorno, que además de muy descarada y vergonzosa añade el mal olor que alimenta todo.
A las basuras en el suelo y banco hay que añadir la basura del hito del local de hostelería que invade suelo público y la vegetación invasiva de hiedra que campa por doquier tapando piñas y elementos ornamentales.
Una imagen bastante representativa que a algunos/as instalados en el poder municipal, ora porque ni ven ni pasean, ora porque miran para otro lado, ora porque sencillamente les da absolutamente igual, no les supone ningún quebranto para su conciencia cívica.
Si todo esto se produce en el espacio turístico monumental de Aranjuez, ¿Qué será del Paisaje Cultural en zonas y barrios alejados del centro urbano?






















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