Accésit – Vil·lanel·la de un bohemio anónimo
El Foro Cívico de Aranjuez ha dado a conocer el acta del fallo del II Certamen Literario «A la luz de Rusiñol», que ha formado parte de las III Jornadas Santiago Rusiñol sobre teatro y literatura.
- 1º «El verde que quedó ciego», de Emanuel Elías Sánchez.
- 2º «La Bohemia no duerme», de Esteban Antonio Jiménez.
- 3º «La lámpara de Cau Ferrat», de José Carlos Vara.
- Accésits: «Jardines otoñales», de Iván Avila y «Vil·lanel·la de un bohemio anónimo», de Elisabet Huguet.
Hoy, el diario MÁS publica el accésit «Vil·lanel·la de un bohemio anónimo», de Elisabet Huguet. El jurado ha valorado el atrevimiento de utilizar una métrica poética en desuso, para dejar un testimonio literario de la bohemia personal de Santiago Rusiñol.
La villanella es un género poético de origen italiano que se puso de moda en Francia en el siglo XVI. Tiene una estructura muy fija y suele tener un aire divertido y desenfadado. Está formada por 19 versos de arte menor, heptasílabos, de rima consonante. En la tradición inglesa posterior -del siglo XIX- los versos son decasílabos.
- Vil·lanel·la de un bohemio anónimo
Accésit – Elisabet Huguet
Por el deleite loco de vivir la bohemia
marcha a París, como feudo en Rusiñol,
deslumbrado por los dioses de la Academia.
Con rico satén forra la aguda anemia,
corto de dinero, se calienta con un crisol;
por el deleite loco de vivir la bohemia.
Un bravo fervor lo empuja a la alcoholemia
y el rojo molino pinta en llardós sábana,
deslumbrado por los dioses de la Academia.
Del ser moderno aprende la polisemia,
de los cabarés, el amor y el desconsuelo;
por el deleite loco de vivir la bohemia.
Y el Arte por el Arte acontece una epidemia,
la emoción le derrama el cortisol,
deslumbrado por los dioses de la Academia.
Del derecho burgués ignora la blasfemia;
el más sublime puede raer en el gaiol,
por el deleite loco de vivir la bohemia,
deslumbrado por los dioses de la Academia.

















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