Caen las hojas del otoño, los días, las semanas, los meses y hasta los años y hay cosas que permanecen intactas, como el aspecto descuidado que ofrece la ciudad a sus visitantes. Sí, a sus turistas, porque a los vecinos no debe importarles un carajo ver cómo están las calles si son los primeros en hacer de cada rincón un pequeño vertedero, de cada mueble urbano una ruina y de cada paseo y acera una verdadera mierda.
















Deja una respuesta