Lamenta también la elaboración continua de estudios de movilidad que no acaban de fructificar

La reunión de la Mesa de la Movilidad convocada tras dos años de mutis por el foro ha supuesto un reguero de reproches ante la actuación de la Delegación de Transporte que tutela el portavoz de Vox, David Esteban Fernández, en materia de autobuses, Zona de Bajas Emisiones o peatonalización de calles.
Acipa ha avanzado que en lo tocante a la ZBE y el Plan de Movilidad «parece que se va a tomar por fin la decisión de intentar actualizar el Plan de Movilidad de 2005 adaptándolo al de 2022, algo que veníamos reclamando desde el inicio de legislatura y el corolario de las alegaciones que presentamos en mayo de 2024».
El portavoz de la Agrupación, Jesús Blasco, ha manifestado que «todos los grupos, incluidos los del gobierno, apostamos por modelos que no sean coercitivos ni supongan el colapso circulatorio de nuestra ciudad, sino en hacer esta más amable, más vivible y que potencien la actividad económica».
«Las soflamas invocando cosas que nadie defiende no sirven para nada sino para camuflar la falta de ideas», ha añadido.
Sobre la modificación de paradas y horarios en las líneas de autobuses, Blasco se ha mostrado tajante: «suprimir paradas y servicios por la nada (por el cero servicio) es lógicamente inadmisible».
Acipa ha criticado la supresión de las paradas en el barrio de El Mirador y el traslado de la parada de Penicilina. «Desde Acipa hemos hecho diferentes propuestas sobre estas cuestiones, otros grupos también y otros las quieren plantear próximamente. Esperamos que el delegado de Movilidad haga honor a su delegación y se mueva, escuche a los vecinos y que cuando se hagan cambios se informe, se hagan gradualmente y se pongan alternativas sobre la mesa».
Un estudio, dos estudios, tres estudios…
A Acipa le subleva el dineral y el tiempo invertido en informes y estudios que no sabe muy bien a dónde conducen. «En 2005 nos gastamos 180.000 euros en un estudio o Plan de Movilidad y en 2013 otro para las obras de la entrada norte. En 2018, con motivo del Plan de Gestión del Paisaje, hacemos otra serie de propuestas y en 2022 encargamos otro Plan de Movilidad. ¿No sería lógico adaptar los diversos estudios que ya tenemos que iniciarlo todo de cero? Aprovechemos lo que se haya podido hacer bien de legislaturas anteriores, adaptemos lo que haya que adaptar por el crecimiento de la ciudad o la aparición de nuevos desarrollos, en lugar de apostar por otros inventos. ¿De verdad que no podríamos haber adaptado el estudio del Plan de Movilidad de 2005 para así poder acceder a las subvenciones europeas? O como dice el dicho más castizo… ¿para este viaje nos hacían falta tantas alforjas?






















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