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Nos matan el río, nos lo matan

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Están sonando todas las alarmas y no es un simulacro. El Partido Popular ha cruzado todas las líneas rojas. Su Memorándum, colado de rondón en la Ley de evaluación ambiental, recoge la pretensión histórica de los regantes murcianos, rechazada antaño por el Tribunal Supremo, de perpetuar y convertir en un derecho el trasvase Tajo-Segura (TT-S). El TT-S pasa de ser una posibilidad a ser una obligación, y todo lo que exceda de 400 Hectómetros cúbicos será trasvasado. Incluso, si los regantes murcianos no ven satisfecho ese nuevo derecho otorgado, deberán ser indemnizados con dinero público. ¿Y Aranjuez? Nos dejan en los odiosos 6 metros cúbicos por segundo de siempre y para siempre. El aumento de caudal alegado por el Gobierno de Martínez y Granados puede encerrar una trampa: agua reutilizada procedente del río Jarama.

Una vez más el lobby trasvasista —del que forma parte el PP— nos ha torcido el brazo y nos condena a un negro futuro. Han sentenciado: o agua para el Tajo o agua para el trasvase. Habrá más agua y más limpia para este último. Murcia y la Comunidad Valenciana son, en materia de agua, la élite dominante para quien se legisla a cambio de votos —dejémoslo ahí—.

Enfrente, los precarios ciudadanos de la cuenca del Tajo a los que se excluye para que los señores del agua vean incrementada su rapiña. Como todo lobby, el del agua también necesita de una contraparte que posibilite sus aberrantes demandas. Esa contraparte está formada por tres grupos, cada uno con su particular grado de (i)rresponsabilidad: el PP —juez y parte—, que ha rendido tanto el ministerio de Medio Ambiente como las comunidades autónomas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid a los pies de los mercaderes del agua; la mayoría de los medios de comunicación, que han apostado por un apagón informativo que oculta las consecuencias que supone la aprobación del Memorándum, y falazmente da por terminada la guerra del agua; y la inacción de buena parte de la ciudadanía de la cuenca del Tajo, que asiste impasible a la desaparición del río, y de la que aún se espera un cambio de actitud radical.

El Tajo siempre nos ha hablado, pero no siempre ha sido escuchado. Ahora, con la dignidad del anciano, nos grita para que paremos su agonía. No hagamos como Castilla-La Mancha y Madrid, que han tirado esa súplica en el saco sin fondo de la mala política. El apoyo que ambos Gobiernos han brindado al Memorándum escenifica la traición al río y a las ciudades de su cuenca, y deja a la vista la participación de dos de los chalanes del agua, Cospedal y González, en un burdo cambio de cromos, en el que utilizan un bien común como es el agua para conseguir más poder político dentro de su partido. Nuestros representantes se convierten en serviles vasallos de los intereses de los verdaderos dueños del río Tajo. Que sepan que su quehacer pagará pena y retribución.

El silente Gobierno de Martínez debe abandonar la placidez del reclinatorio y exigir a su compañero presidente que deje de tratar a Aranjuez como un protectorado desprotegido del Gobierno de la Comunidad de Madrid. La alcaldesa y su Gobierno municipal se equivocan gravemente si perseveran en la práctica de la sumisión hacia Ignacio González y Arias Cañete. Es tiempo de acción comprometida con la causa del río Tajo. Si no están ahí, quedarán señalados como esos insoportables cómplices que prefirieron sacar rédito de aquel intercambio de cromos, en vez de plantarse frente al mayor atentado ecológico sufrido por el río Tajo, y las muy negativas consecuencias que tuvo para la ciudad de Aranjuez.

Cabe la esperanza de que esta vez el Tajo nos vuelva a levantar para constituirnos en marea que luche contra todos aquellos que se muestran inmisericordes con ÉL. Estén atentos.


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2 comentarios
Ribereño

No entiendo la desidia general entre los habitantes de Aranjuez en lo que respecta al Tajo. Año tras año va empeorando en todos los aspectos. Poco caudal (y menos que va a llevar con los nuevos trasvases a otras comunidades, Valencia y Murcia, que se cargaron el Jucar y el Segura ellos solitos), contaminación y encima ahora tenemos que beberla de nuestros grifos (agua de peor calidad al mismo precio del canal de Isabel II).

Si seguimos así acabaremos siendo un apéndice de Chinchón…al tiempo…

Alfonso González Pintado

Esta noticia, de la que había tenido noticia por la radio, solo ratifica, la catadura de nuestros políticos, en otro tema más, el de la ecología, y solo demuestran que lo que les importa, es exclusivamente su posición en el poder y no en solucionar un problema muy grave de este río
Un toledano que se ha bañado en las aguas del Tajo a su paso por la ciudad

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