Comenzamos hace unos días la rutina que acompaña la llegada de septiembre. En ella, una de sus estampas más vistosas y alegres es la imagen de escolares ataviados con sus mochilas, dispuestos en su mayoría a aprender, disfrutar de sus amigos y labrar con esfuerzo un futuro de oportunidades. Los colegios e institutos de Aranjuez han empezado con ganas una nueva andadura y, con ella, los profesores. Savater, en “El valor de educar”, nos recuerda que existen dos baremos clásicos que “pueden señalarse para calibrar el desarrollo humanista de una sociedad”.
El primero de todos, “el trato y la consideración que brinda la sociedad a sus maestros”. Por tanto, me atrevo a decir que todavía tenemos que dar un paso más en la apreciación de su labor. Nuestro profesorado está haciendo un gran trabajo en beneficio del futuro, de los jóvenes y niños. Tengo en mente la entrada por primera vez en el proyecto Comenius del colegio Sagrada Familia. Los numerosos premios a la innovación educativa recibidos por el IES Alpajés, o el reconocimiento a un trabajo fantástico llamado “Las tres culturas”, del Apóstol Santiago. Además de la puesta en marcha el pasado año del proyecto Comenius Regio, en el que los centros están preparando actividades que promocionan nuestro patrimonio en Europa. En nuestro caso con Polonia. La labor del Ayuntamiento y de la Fundación Aranjuez Paisaje Cultural ha sido excelente y determinante.
Tenemos que estar además satisfechos con la importancia que el Gobierno regional de Ignacio González está otorgando a la educación. Es digna de agradecer la voluntad de mejora de la calidad educativa impulsada hace unos años por la consejera Figar. A pesar de las numerosas huelgas políticas iniciadas en contra de ella y de sus medidas, se ha mantenido firme en el empeño de situar a Madrid a la cabeza de la calidad en la enseñanza. Así, Madrid es, a día de hoy, líder en la tasa de libertad de elección educativa, con casi un 93% de familias que consiguen que sus hijos estudien en el colegio que ellos consideran mejor. Los colegios bilingües aumentan en 20 este año. Es, sin duda, otro de los éxitos educativos del ejecutivo autonómico.
La voluntad, iniciada por Aguirre, de hacer nuestra educación internacional se consolida y ya son 318 colegios y 91 institutos los que imparten docencia en español e inglés. Continúa también el Bachillerato de excelencia. Una medida que nos ayudará a mimar a nuestras élites intelectuales. Las opiniones que vienen desde la izquierda, empeñadas en promocionar un igualitarismo absurdo y con resultados nefastos (ver informe PISA), criticaron ferozmente este modelo. Sin embargo, ofrecer una oportunidad a los mejores hará que toda la sociedad sea beneficiaria de su trabajo en años venideros.
Algunos clásicos griegos ya advirtieron que son las élites las encargadas de dirigir el progreso. Sus avances son el aguijón que necesita la sociedad para crecer e innovar. No es más que un pensamiento socrático, que algunos por desconocimiento y otros por interés partidista están empeñados en atacar. Podremos estar más o menos de acuerdo con las medidas del Gobierno regional, pero podemos tener la certeza de que ningún escolar madrileño será utilizado como instrumento político. Lo de TV3 y el independentismo catalán, utilizando a niños a favor del delirio nacionalista, no tiene calificativos. En fin, son las diferencias entre la libertad y el yugo nacionalista.




















Marchena
No Ribereño, el señor Mingo solo está para alabar las políticas del PP, aunque para ello haya que ocultar la verdad. Así de simple y así de triste.