Publicado: vie, Nov 23rd, 2018

Aranjuez y Le Pecq, cuarenta años de Hermanamiento

Comparte
Tags

La alcaldesa de Aranjuez, Cristina Moreno, la concejala delegada de Relaciones Institucionales, Lucía Megia, y una delegación de la Asociación de Amigos de Le Pecq visitaron hace unos días la ciudad francesa de Le Pecq con motivo del 40 Aniversario del Hermanamiento entre ambas ciudades, devolviendo la visita que la Asociación de Amigos de Aranjuez y las autoridades francesas hicieron a nuestra localidad el pasado mes de mayo, haciendo entrega de la Medalla de Oro de Le Pecq al Ayuntamiento ribereño

[ E.V. MÁS ] Le Pecq-sur-Seine es una villa con unos 16.500 habitantes, situada en un meandro del río Sena del departamento de Las Yvelines, en la región de Isla de Francia, a 19 km al oeste de París y a los pies del castillo de Saint-Germain-en-Laye. Su territorio se reparte a ambos lados del río, incluyendo la pequeña Isla de Corbière, monumento natural. El Hermanamiento entre las dos ciudades data de 1978, cuando Aranjuez era gobernado por Antonio Clavet. Hasta esa fecha, la ciudad ribereña no presumía de relación alguna de este tipo con ciudades españolas o extranjeras, sin embargo, una llamada desde la ciudad francesa cambió esa situación.

Mercedes Rodrigo

Mercedes Rodrigo de Renaud, argentina de padres españoles que ejercía de educadora socio-cultural en la ciudad francesa, animó al Ayuntamiento de le Pecq a buscar una ciudad que tuviese similitudes geográficas y arquitectónicas y, entones, apareció Aranjuez. El propio Clavet explicó que fue el concejal ribereño, Julio Sierra, quien mantuvo y desarrolló esos contactos, estableciendo un vínculo que, a día de hoy, suma ya 40 años. Mercedes Rodrigo y Gerard Rebreyend rindieron visita a Aranjuez en abril de 1978, iniciando de esta manera los primeros contactos que desembocarían en el actual Hermanamiento. Los ilustres visitantes invitaron a la Corporación ribereña a devolver la visita a la ciudad gala para proseguir con el protocolo. Una delegación del Ayuntamiento ribereño se costeó los gastos con donativos y fondos propios ya que el Ministerio de Cultura negó la subvención y el Consistorio ribereño no disponía de una partida que pudiese costear el viaje. En junio de ese mismo año, y tras la primera reunión de a Delegación ribereña con los regidores de la ciudad francesa, que certificaba el Hermanamiento, la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Aranjuez acordó por unanimidad llevar el asunto a la sesión plenaria.

La certificación

En agosto de 1978, desde Francia anunciaron la visita de una delegación a la ciudad ribereña para certificar el Hermanamiento y el 8 de septiembre se descubrió una placa conmemorativa en la que reza “En homenaje a la Villa de le Pecq con motivo del Hermanamiento con la Villa de Aranjuez”. El acto, presidido por el alcalde ribereño, Antonio Clavet, y el de Le Pecq, Jean Delecolle, se celebró en el salón de plenos iniciando, de esta manera, una relación entre las ciudades que perduraría hasta nuestros días.

La Asociación

Casi 20 años después, en 1997, un grupo de ribereños, entre los que estaban Teresa Pitarch, Victoria Nadal, Ricardo Sánchez-Escribano, Víctor Berciano y Ramón Peche, actual jefe de Protocolo del Ayuntamiento de Aranjuez, decidieron fundar una asociación que permitiese mantener y estrechar los vínculos con la localidad francesa y en junio de 1998 se firmó el Acta Fundacional y nació oficialmente la Asociación de Amigos de Le Pecq, una asociación, según palabras de Ramón Peche, “de perfil cultural y vecinal, sin ánimo de lucro, independiente y abierta a todos los arancetanos, con sus miras puestas en la ciudad francesa que la da nombre”. Desde ese instante y durante otros veinte años se ha sucedido visitas de delegaciones entre ambas ciudades que han trascendido de lo institucional, intercambios con los vecinos franceses y con su ‘Association des Amis d’Aranjuez’, “profundizando en los lazos de amistad que unen a ambas ciudades desde 1978, en actividades y proyectos comunes que cumplen este año los cuarenta de existencia”, explica Peche.

Otros hermanamientos

Sin duda que este primer Hermanamiento entre la ciudad francesa y Aranjuez fue el inicio de otros que se han ido sucediendo, como también se han puesto en marcha Protocolos de Amistad. En la actualidad, Aranjuez mantiene vínculos con la ciudad sevillana de Écija, hermanada con Aranjuez desde 1989 y con la que se han venido desarrollando encuentros e intercambios de índole institucional, vecinal, asociativo, educativo y cultural. Los Protocolos de Amistad se ciñen a otras tres ciudades: Talavera de la Reyna, en Perú, ubicada en la provincia de Andahuaylas, departamento de Apurimac, que firmó Protocolo de Amistad con Aranjuez en 2005 y con la que se han venido manteniendo encuentros institucionales y se han desarrollado diversos programas vecinales, sociales y de cooperación al desarrollo. En el distrito municipal de Talavera hay una unidad vecinal (pedanía) denominada Villa de Aranjuez. Otra ciudad que mantiene este protocolo es Luohé, en Cina, ubicada en la provincia de Henan, que firmó Protocolo de Amistad con Aranjuez en 2005 y con la que se han mantenido contactos a través de la Fundación Ibero China en España y la Embajada de la República Popular China en España. El último Protocolo de Amistad que ha firmado la ciudad ribereña ha sido con Sagunto, cuna del Maestro Joaquín Rodrigo, que firmó este protocolo con Aranjuez en el año 2015, en Sagunto, y en el año 2016, en Aranjuez. Desde el fallecimiento del Maestro en 1999, un grupo de saguntinos ha venido acudiendo de forma ininterrumpida a la celebración de las Fiestas del Motín en Aranjuez, habiéndose mantenido a lo largo de los años diversos encuentros de índole institucional, cultural, social y educativo.

RAMÓN PECHE VILLAVERDE [ Socio fundador y miembro de la Asociación de Amigos de Le Pecq y Técnico Municipal de Hermanamientos ]

L’esprit de jumelage est fraternité

Tras la Segunda Guerra Mundial, municipios fronterizos de Francia y Alemania iniciaban un movimiento que, con el tiempo, se materializo en el Hermanamiento entre ciudades que habían sido enemigas en las contiendas europeas del siglo pasado y que, con ese gesto, trataban de establecer, desde el punto de vista de los ciudadanos, lo que los gobernantes no habían conseguido: la paz y la convivencia. España, país no beligerante en las dos grandes guerras, no participó en un primer momento de aquel espíritu pero, con el tiempo y con las perspectivas de un nuevo marco europeo, algunos municipios españoles propiciaron la figura de los hermanamientos como vía de establecimiento de relaciones con el resto de Europa, qa la que también nos habíamos cerrado durante casi cuarenta años. Uno de los primeros Hermanamientos españoles es el que unió, en 1978, a la villa francesa de Le Pecq con nuestro Real Sitio y Villa, consolidándose en el tiempo como uno de los más versátiles y duraderos. En el año 1998, un grupo de vecinos de Aranjuez deciden fundar una asociación de perfil vecinal y cultural, sin ánimo de lucro, independiente y abierta, al amparo del propio hermanamiento, que incrementa cada día sus relaciones con la asociación hermana en Le Pecq: “Association des Amis d’Aranjuez”. Además de los actos institucionales organizados por los dos municipios, ya hemos recordado alguna vez desde estas mismas páginas los cientos de eventos sociales y cívicos que han protagonizado los vecinos y vecinas de ambas ciudades: desde aquella recordada “paella gigante” para más de un millar de personas en Le Pecq, a la que incluso los parisinos se acercaron, hasta el “matrimonio” de las aguas del Tajo y La Sene a orillas de ambos ríos. Los ribereños y los alpicoises hemos cantado juntos el Himno Europeo, arropados por corales de Aranjuez, de Le Pecq, de Hennef (Alemania) y de Barnes (Reino Unido). Y hemos ondeado juntos las banderas de España, Francia y la Unión Europea incluso un Dos de Mayo en la madrileña Puerta del Sol, circunstancia de la que se hicieron eco varios medios nacionales internacionales. Además se han producido intercambios entre funcionarios, exposiciones de artistas plásticos, competiciones deportivas entre equipos y combinados de las dos ciudades, denominación de calles y glorietas en ambos términos municipales y la participación del Ayuntamiento de Aranjuez en los actos conmemorativos del milenario de la ciudad francesa o, recientemente, del centenario del final de la I Guerra Mundial, o la participación del Ayuntamiento de Le Pecq en la conmemoración del bicentenario de la Junta Central Suprema. Y otros eventos y proyectos en el ámbito educativo, con encuentros, visitas e intercambios de alumnos de las dos ciudades. Entre todos hemos venido a configurar un espacio común donde encontrarnos e intercambiar experiencias bajo el espíritu del Hermanamiento. L’esprit de jumelage est fraternité [El espíritu del hermanamiento es la fraternidad (1)] entendiendo por fraternidad ese término, del latín frater, que significa hermano y que, en su concepción filosófica, se vincula a los ideales promovidos por la Revolución Francesa en 1789, basados en la búsqueda de la libertad, de la igualdad y de la propia fraternidad. El Hermanamiento de Aranjuez y Le Pecq y su implicación social y vecinal son ejemplo de hacia dónde debe mirar Europa en estos tiempos de cambios, de construcción de una Europa abierta, libre, cosmopolita y solidaria, crisol de pensamientos, de culturas, de credos y de fronteras. Una Europa que nos toca mantener y engrandecer. La Europa de todos, nuestra Europa.

CRISTINA MORENO [ ALCALDESA DE ARANJUEZ ]

Desde 1978, vecinos de las ciudades de Le Pecq y Aranjuez, han protagonizado actos, encuentros e intercambios en el marco de uno de los Hermanamiento más antiguos y consolidados entre localidades españolas y francesas. En estos cuarenta años, ni la composición ni el color político de los dos ayuntamientos, han afectado al hermanamiento que, como he dicho en varias ocasiones, ha pasado a convertirse en un verdadero enamoramiento. Hace unos meses en Aranjuez, y hace unos días en Le Pecq, recordábamos los inicios de esta amistad especial, que ha unido a dos ciudades para siempre. Celebrando también los veinte años de la Asociación de Amigos de Le Pecq, rendíamos homenaje a los vecinos fundadores de la misma, que decidieron crearla al amparo del Hermanamiento, posibilitando desde entonces encuentros y actividades entre las dos ciudades para dar, precisamente, una dimensión ciudadana y social, que ha perdurado hasta hoy. En estos años, los vecinos de Aranjuez y los vecinos de Le Pecq, han conocido un poco mejor cada país, organizando y asistiendo a exposiciones, conciertos, fiestas, excursiones, bautizos de calles y glorietas. Pero quizá, lo más importante, es la apuesta mutua de los dos ayuntamientos y las dos asociaciones, en defensa de una Europa unida y multicultural en la que sea una realidad la amistad entre los pueblos desde los principios de solidaridad, tolerancia, acercamiento y respeto mutuo que conforman, precisamente, la Europa de los Pueblos. Personalmente he participado en encuentros en ambas ciudades y me siento muy orgullosa de mi calidad de europea, cuando se trata de construir una Europa nueva, libre, abierta, cosmopolita y solidaria… Porque es la manera de construir Europa que entiendo. Una Europa de los Pueblos y de los Ciudadanos, unida contra la sinrazón del terrorismo pero abierta a la solidaridad con los refugiados. Esa es la Europa que quiero y no la Europa formalista que todavía no sabe cómo atender a quien más nos necesita en estos momentos. Por eso sigo creyendo en estos encuentros con nuestros hermanos del norte, los alpicuas, porque compartimos los mismos ideales democráticos y los mismos intereses humanos, por encima de ideologías políticas, credos religiosos o fronteras… Aranjuez y Le Pecq han dado en estos cuarenta años un ejemplo cívico de hermandad y de compromiso en la construcción de la nueva Europa, confluencia de culturas, de sensibilidades y de emociones. Ese es el espíritu que impregnó nuestro reciente encuentro en la ciudad francesa, en el marco de las conmemoraciones en recuerdo de un momento singular de la historia de Europa: el centenario del final de la I Guerra Mundial, con el recuerdo a los caídos, combatientes y víctimas civiles, que regaron con su sangre los campos europeos de batalla. Nuestro recuerdo emocionado a quienes dieron su vida por la libertad. España no fue un país beligerante en aquella contienda, pero desde nuestro país se enviaron tanto observadores internacionales como delegaciones humanitarias, además de periodistas que cubrieron los sucesos bélicos, entre los que se encontraba un pintor catalán que tuvimos el honor y la suerte de contar entre nuestros vecinos más ilustres: Santiago Rusiñol. Desde este compromiso institucional y ciudadano, encaramos la conmemoración de estos 40 años de amistad, con el agradecimiento a todos los alpicuas y a todos los ribereños por su trabajo, tanto desde las instituciones municipales, representadas hoy en Le Pecq por mi amiga la alcaldesa Laurence Bernard, o desde la sociedad civil, de forma especial a todos aquellos que hoy ya no están, pero que también pusieron su grano de arena para hacer grande este Hermanamiento, como nuestros queridos y recordados Isabel Coin, Jean Jacques Ferrer, Alberto Iglesias, Maribel Álvarez o Julio Laguna. Muchas gracias Aranjuez!! Merci beaucoup Le Pecq!!

Sobre el Autor

avatar

- Diseñador gráfico del Semanario MÁS.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER