Publicado: vie, Oct 26th, 2018

A setas o a rolex

Comparte
Tags

El Gobierno de PSOE e InPar presentó la pasada semana a pleno dos propuestas correlativas respecto a la situación del barrio de La Montaña. La primera, la aprobación de la mesa de contratación para licitar y ejecutar las obras de rehabilitación del barrio, lo que repercutiría en la recepción de la zona por parte del Ayuntamiento, y la segunda, el debate de un proyecto de obras que consta de más de mil páginas en las que se detalla cada acción que se debe acometer y el coste de la misma. Parece una evidencia que se tornaba fundamental la aprobación de la primera para poder debatir la segunda pero la incapacidad o, quién sabe, las intenciones de la oposición a pocos meses de las elecciones lo impidieron. En consecuencia, el Ejecutivo retiró la segunda propuesta ante la incredulidad de partidos como Aranjuez Ahora, Acipa o Ciudadanos, partidos que llegaron para ofrecer un proyecto que entendiese la política de otra manera pero que tres años y medio después siguen sin conocer el funcionamiento de la Administración, y eso que tienen técnicos para explicárselo. Pretendían estos partidos debatir el proyecto de remodelación sin haber aprobado la mesa de contratación pero, ¿qué sentido tiene debatir un proyecto que no se va a poder ejecutar? Ninguno. Por mucho que se debata el proyecto de obras, sin mesa de contratación no es posible ejecutarlo. Y la ley, en estos casos en los que el coste se eleva por encima de un determinado porcentaje, obliga a formalizar tal mesa y que ésta sea aprobada en la sesión plenaria. No hay otra opción. Sostienen estos partidos en su razonamiento la ausencia de los mismos en esa mesa pero, ¿es saludable que los políticos entren a decidir en la licitación de un gasto público? No. Lo lógico es que en esa mesa los representantes sean los técnicos municipales, profesionales al servicio del Ayuntamiento sin ninguna responsabilidad política. El único cargo político representado en esa mesa es el de la presidencia, en este caso el concejal de la delegación correspondiente, que no tiene ninguna incidencia en la decisión y cuya función es velar porque las cosas se hagan de la manera adecuada sin demoras en el tiempo. El caso es que, al final, son los vecinos de La Montaña los que se quedan con un palmo de narices gracias a la nula capacidad de algunos políticos que refuerzan el pensamiento que la ciudadanía tiene sobre el gremio. Pero sería prematuro caer en el alarmismo. La remodelación del barrio se llevará a cabo, con los avales de FADESA, porque ya se sabe que en época electoral ningún partido se jugará una sola carta que pueda estropearles la mano. La mesa de contratación se aprobará y el proyecto se comenzará a desarrollar, salvo giro inesperado. Será en el próximo pleno o, tal vez, en uno de esos plenos extraordinarios una vez que los que no han logrado entender el procedimiento lo entiendan y los que no han querido entenderlo decidan si están a setas o a rolex. El caso es que la buena noticia será que La Montaña, años después, podrá ver su barrio vestido de domingo.

Sobre el Autor

avatar

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER