Publicado: vie, Jun 22nd, 2018

Hospital del Tajo: diez años de turbulencias

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La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, inauguró en abril de 2007, junto con el alcalde socialista en Aranjuez, Jesús Dionisio, el Hospital del Tajo, el primero de los ocho proyectados en aquella legislatura por el Gobierno regional. Hasta finales de ese año, el hospital ribereño no estuvo operativo para los 70.000 habitantes que tenía asignados y Aguirre manifestó en aquellas fechas que se trataba “del primer hospital construido en esta legislatura, de acuerdo con los plazos previstos y con lo comprometido por la Comunidad”

[ E.V.. MÁS ] Aranjuez, por fin, tenía hospital propio, lo que suponía para sus ciudadanos facilidades a la hora de acudir a cualquier cita sanitaria que escapara de la medicina familiar. Antes, los ribereños debían desplazarse, en la mayoría de los casos, al Doce de Octubre para patologías más graves. El nuevo centro contaba con una superficie de 46.000 metros cuadrados en una parcela muy accesible, cerca de la A-4 y del enlace de ésta con la M-305. El hospital contaba con áreas de hospitalización, urgencias, área ambulatoria, área de servicios diagnósticos, logística y servicios generales, a las que progresivamente se les irían sumando treinta especialidades médicas y quirúrgicas, de las que destacaba la incorporación de especialidades materno-infantiles. La entonces presidenta regional afirmó que “hemos atendido con esto una necesidad histórica y ya podrán nacer niños en Aranjuez, que era una de las grandes ilusiones de muchos ciudadanos ribereños”.

La proyección inicial

En una primera fase, el centro contaría con 90 camas de hospitalización, que unidas a las camas del Hospital de Día y a las unidades especiales ascendían hasta las 112 en total. También se apuntó la posibilidad de llegar a las 145 camas en 2017 “para adecuarse a incrementos poblacionales”. Sin embargo, una de las cuestiones más discutidas por la oposición fue la de la gestión privada de un hospital público. El coste de la inversión de la obra ascendió a algo más de 58 millones y, además, la Comunidad pagaría nueve de canon anual a la empresa concesionaria durante treinta años. “Ha sido una apuesta muy arriesgada de mi Gobierno, pero creemos que con este hospital hemos conseguido aportar confortabilidad a la sanidad pública”, señaló Aguirre. Una de las novedades en el centro hospitalario era el del sistema informático, “pionero no solo en España, sino en toda Europa”, apuntaron desde el Ejecutivo regional. A través de su red, se gobernarían todos los aspectos asistenciales del hospital, como la historia clínica, la programación de quirófanos, la gestión del banco de sangre o la programación de pruebas diagnósticas.

Una nefasta gestión

La gestión privada de una institución pública no siempre genera números positivos y en 2016 un informe de la Cámara de Cuentas afirmaba que el Hospital ribereño se encontraba “al borde de la quiebra y con riesgo de entrar en suspensión de pagos”. Este informe afirmaba que el centro sanitario tenía pérdidas acumuladas por más de 153 millones de euros. “Solo en 2013 las pérdidas ascendieron a 49 millones. Acumula deudas con bancos de 3,2 millones y es el único de los hospitales madrileños que funcionan como empresa pública que tiene un patrimonio neto negativo de 2,5 millones de euros”. La concesionaria no parecía poder hacer frente a estas deudas por lo que, según los auditores públicos, podría llegarse a la suspensión de pagos. En 2014 las pérdidas de la empresa pública ascendieron a 50,1 millones de euros, según publicó El País después de consultar las cuentas de la entidad. Este diario afirmó entonces que “de 2014 data también una seria advertencia de los auditores de la Intervención General de la Comunidad de Madrid. Cuando examinaron las cuentas, alertaron de que la empresa pública estaba realizando contrataciones ilegales. ‘Se incumple lo previsto’ en la Ley de Contratos del Sector Público, escribieron, al realizar en un porcentaje significativo las adquisiciones de bienes sin respetar los principios y procedimientos de esa normativa”. En 2017, la Intervención General de la propia Comunidad de Madrid halló “numerosas irregularidades en la gestión sanitaria del Hospital del Tajo, llevada a cabo hasta junio del 2016 por la empresa pública Hospital del Tajo, dependiente de la Consejería de Sanidad, además de encontrarse con impedimentos a la hora de analizar la gestión del centro y el cumplimiento de la legalidad”. Intervención detectó incidencias en la documentación administrativa de los expedientes de contratación de inversores que afectaban al cumplimiento de la Ley de Contratos del Sector Público. El centro, según rezaba en el informe, utilizaba de forma generalizada la contratación menor en el suministro de bienes fungibles, lo que conllevaba un fraccionamiento en el objeto del contrato, “eludiendo el procedimiento y la forma de contratación establecido en la normativa de contratación pública”. Según este informe, más del 90% del gasto de compra a proveedores se realizó “al margen de la ley”. Otro de los escándalos protagonizados por la administración pública fue el caso de “puertas giratorias” en el que incurrió el que fuera Consejero de Sanidad de Esperanza Aguirre, Manuel Lamela, que aprobó su construcción en 2005 y después formó parte del consejo de administración de Assignia, la empresa que gestionaba los servicios privatizados. Esta adjudicación la ganó la constructora Hispánica —investigada en el caso Gürtel—, junto con otras dos firmas. En 2009 la compró el grupo Essentium y le cambió la denominación social.

El décimo aniversario

A pesar de todos los escándalos e irregularidades que se han ido sucediendo en la gestión, el Hospital del Tajo celebró la pasada semana el X aniversario de su apertura, un acto al que acudió el actual Consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, acompañado por la alcaldesa de Aranjuez, Cristina Moreno. Sin embargo, no todas las noticias han sido negativas en el centro hospitalario. En 2016, a los cinco quirófanos se les unió una Sala en la UCI denominada Sala de Procedimientos Especiales, en la que se realizan intervenciones de cirugía menor, habilitando el quirófano que se utilizaría en este tipo de casos para intervenciones de mayor rango, “con lo cual se amplía la eficiencia y gestión de los recursos disponibles en el Centro Hospitalario”, sostienen desde la Consejería de Sanidad. En total han sido realizadas 73.791 intervenciones quirúrgicas en estos diez años, sobre una población de referencia de 78.209 personas, lo que representa casi una intervención por habitante. “Desde su apertura, el Hospital Universitario del Tajo ha devuelto la posibilidad a los vecinos de la comarca de que sus hijos nazcan en la ribera del Tajo. Así en estos diez años han nacido 7.038 nuevos ribereños en un Hospital, el del Tajo, que ofrece un servicio integral de parto en la misma sala, desde la llegada de la madre, en un entorno humanizado, cercano y distendido con la gestante”. Este servicio ofrece hilo musical durante el parto, que es elegido y aportado por la familia, y permite el acceso al nacimiento al padre en todo momento y durante todo el proceso. “Además, dentro de la línea de humanización de la asistencia sanitaria, el equipo de paritorios y obstetricia ha decorado la zona de paritorios con pinturas amables y tonalidades que hacen más agradable la estancia de los padres, en un momento tan especial para la familia”. Durante la celebración del aniversario, se hizo entrega de diplomas a una representación de los nacidos en el centro sanitario, “destacando la importancia de la labor realizada por los 787 profesionales que trabajan en el hospital, de los cuales casi 500 son sanitarios, y que acercan una sanidad humanizada y centrada en el paciente a los vecinos del sur de la Comunidad de Madrid”. La Consejería de Sanidad aportó datos que revelan que “en estos diez años de vida del Hospital se han atendido 1.566.872 consultas, además de las 76.792 sesiones de Hospital de Día y de los 523.551 pacientes que acudieron a las urgencias del centro. Datos estadísticos que dejan una impronta de 48.206 ingresos hospitalarios, todos ellos en habitaciones individuales, hoy una realidad en multitud de centros pero una verdadera innovación hace diez años cuando el Hospital Universitario del Tajo abrió sus puertas”. Por su parte, la alcaldesa de Aranjuez, Cristina Moreno, pidió al Consejero durante su intervención “más medios y más inversión” y, sobre todo, la apertura de la T4 “para que estos magníficos profesionales puedan desarrollar su trabajo en condiciones óptimas”.

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- Diseñador gráfico del Semanario MÁS.

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