Publicado: Vie, May 11th, 2018

Quiero vivir: ¿por qué no?

Comparte
Tags

[ Héctor Anabitarte ] La editorial de Aranjuez Yagruma Ediciones acaba de publicar el testimonio de una mujer que durante décadas sufrió en silencio el maltrato físico y psicológico de su marido: la utilización de seudónimo -“María García-, como señala en el prólogo Angela Medina Belmar “es la mejor prueba de su realidad, una prueba más de su miedo”. Cumplidos los setenta años María se atreve a denunciar sus sufrimiento: “Su relato es un soplo de esperanza para aquellas mujeres -tantas- que puedan identificarse con ella, pues verán que no están solas”. El libro fue presentado recientemente en Villarrobledo, en el claustro del Ayuntamiento, y al acto asistió mucha gente, mujeres, y también hombres que se emocionaron y reflexionaron. “Quiero vivir” es el testimonio de una ‘condena’ de 50 años sin derecho al tercer grado. La lectura del libro coincide con la sentencia en el caso de la violación múltiple de Pamplona. La sentencia fue contestada con un rechazo masivo por minimizar el delito -abuso en vez de violación- y la repulsa generalizada hacia los argumentos del magistrado discrepante del fallo en el juicio a la mal llamada ‘Manada’ -No son lobos, en todo caso serían chacales hambrientos- que, viendo las imágenes que subieron a la red los agresores, consideró que estas reflejan un “ambiente de regocijo y joljorio”. Sugiere el magistrado que la víctima estaba disfrutando: una muchacha entre cinco hombres que la violaron de todas las maneras posibles, nueve veces. El magistrado considera que no se resistió… La policía suele aconsejar que si uno es víctima de un atraco es mejor no resistirse. Se trata de cinco hombres -dos de ellos habrían cometido anteriormente un delito parecido en Pozoblanco, en Córdoba y tienen antecedentes por violación y robo. Uno de los cinco es guardia civil y otro militar. ¿El Estado confía la seguridad de la población a sujetos como estos? Por otra parte, aún hoy, siguen cobrando el 75% de sus respectivos sueldos. Y hay más culpables: los amigos de la Manada al recibir la grabación que estos colgaron en facebook, manifestaron que sentían… envidia. También esas personas deberian ser interrogadas por la fiscalía: son un posible peligro público. Como María no recibió una cuchillada algún juez quizá no viera maltrato en la historia que narra en “Quiero vivir”. El ministro de Justicia se ha apresurado a expresar la necesidad de modificar el Código Penal, pero de nada servirá si siguen existiendo jueces como el que ve “regocijo y joljorio” cuando se está cometiendo un crimen. Y conviene recordar, al hilo de esta historia, a esa jueza que interrogando a una mujer violada le pregunto si había apretado con fuerza las piernas. Tienen que dejarse matar para que algún juez considere que se produjo una violación. En el caso de la violación múltiple en San Fermín, a la víctima le robaron el móvil, que tiraron, para que no pudiera pedir socorro. Una pareja la encontró llorando en un banco, afortunadamente. Si se hubiera ido a su coche, sola, a llorar sin que nadie la viera, hoy la Manada no estaría siquiera condenada a nueve años de prisión.

Sobre el Autor

avatar

- Sindicalista, periodista, escritor y activista social. Vive en Aranjuez desde 2001. Es autor de varios libros y ensayos. Como periodista ha desarrollado su labor en Buenos Aires, Madrid, Barcelona, San Sebastián y Aranjuez. Participa activamente en la asociación de inmigrantes Hombro con Hombro.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER