Publicado: Vie, Feb 17th, 2017

La Cubana adapta y transforma en musical un sainete centenario de Santiago Rusiñol

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La compañía catalana -nacida en Sitges, la ciudad de adopción de Rusiñol-, a la hora de saltar al musical decidió transformar en opereta uno de los más divertidos sainetes, ‘Gente bien’, que el dramaturgo-pintor estrenó en 1917 con el objetivo expreso de poner en ridículo a los ‘nuevos ricos’. La Cubana, dirigida por Jordi Milán,  después del éxito obtenido con ‘Campanades de boda’ buscaba un nuevo rumbo y sus integrantes apostaron por hacer un musical en toda regla. En octubre de 2016, al presentar en rueda de prensa el nuevo montaje, que actualmente se representa a sala llena desde su estreno en el Teatre Coliseum de la Gran Vía de Barcelona, Jordi Milán contó a los periodistas que empezaron a buscar un texto y para ello se fueron lejos sin percatarse que el tema estaba muy cerca: “Fuimos a Nueva York y Londres, vimos más de 50 musicales y quedamos hartos de Sondhheim, Weber, Disney… y entonces nos dijimos ¿y por qué no hacer un clásico catalán?”. Se acordaron del vecino ilustre, Santiago Rusiñol, el señor del Cau Ferrat, y en los sainetes que este escribía como crítica a los burgueses de su tiempo: ‘Gente Bien’ es uno de los más representados por muchos grupos de teatro de aficionados en Cataluña. En ‘Gente Bien’, Rusiñol ‘escracha’ a los nuevos ricos nacidos de la burguesía industrial modernista. Los de La Cubana eran conscientes  de las posibilidades de adaptación y traslación a otros momentos históricos: “La necesidad imperiosa de mostrar lo que se tiene y hacer el ridículo se puede trasladar a otras épocas, no tiene fecha de caducidad”, sostiene el director. De ahí que la acción ocurra en cuatro momentos diferentes: en 1917, cuando el poderío se manifestaba comprando títulos nobiliarios, organizando suntuosos saraos… y hablando en castellano; en 1951, en el triunfante franquismo con sus posibilidades de negocios (al estilo de Zaza, vendedor de porteros automáticos en ‘La escopeta nacional’, de Berlanga); en 1980, cuando se imponen el puño y la rosa ‘felipista’, se empieza nuevamente a hablar en catalán promoviendo la normalización lingüística y se empiezan a ocultar los títulos otorgados por el antiguo regimen; y en 2017, donde el verdadero status se mide por la cantidad de juicios pendientes por corruptelas varias, por el paso por el trullo y la posesión de empresas ‘offshore’ en Panamá, Andorra, Lichstenstein y otros ‘santuarios’ visitados por el clan Pujol. Con todo, Milán asegura que el texto de Rusiñol “ha sido muy respetado”. La música es reponsabilidad de Joan Vives, el autor de la mayoría de las canciones que La Cubana suele incorporar en sus montajes: “Hasta ahora las canciones eran una ilustración, ahora la historia se expresa a través de las canciones -dice Vives-. De ahí que  ‘Gente Bien’ sea un musical, una opereta Inspirada en las operetas centroeuropeas como ‘La viuda alegre’ de Franz Lehár”.

‘Gente bien’ en el Aranjuez de 1930

Cuando La Cubana traiga su espectáculo a Madrid, habrá que organizar una expedición al teatro para ver el centenario sainete de Rusiñol puesto al día. Será una forma de desagraviar a nuestro pobre Don Santiago, busto de piedra que espera la restauración en el depósito municipal, esa especie de morgue-limbo, cementerio donde van a recalar los presuntos hijos predilectos, los ciudadanos ilustres, ‘patrimonio inmaterial’ del Real Sitio. En ‘Aranjuez, Rusiñol vive aquí’, María Magdalena Merlos habla de la representación de ‘Buena Gente’, como culminación de los actos de inauguración de la Glorieta Rusiñol, el 24 de octubre de 1930: “Más de doscientos vecinos se reúnen el 24 de octubre de 1930. Tras descubrirse una placa en la plaza que a partir de ahora se denominará de Santiago Rusiñol, se organiza un almuerzo. El encuentro, al aire libre según las imágenes de la época, debe celebrarse en la misma plaza, frente a El Rana Verde. Es un homenaje popular (donde Rusiñol recibe regalos inspirados por el cariño -labores, una pipa, flores-), pero con un  protocolo institucional…”. Los festejos concluyeron con una interpretación de la Banda Municipal de Música y la representación de ‘Buena gente’ por parte del grupo teatral que Rusiñol dirigía desde años antes. Actúan: Pilar Peñalver, Pepita Coello, Teresa Peñarredonda, Ángeles y Elisa Puerta, Mª Teresa Riestra, Antonio Díaz Platero, Jacinto Esteban, Luis Pérez Buisán, Ángel Rojo, Justo Gómez, Salustiano Moreno, Ubaldo Nieto y Antonio Coello (son sólo algunos de los miembros del Cuadro Artístico Rusiñol). Rusiñol ensaya con el grupo en el domicilio de Peñarredonda o en el Salón de Baile del Casino de Industria, Agricultura y Comercio. Oliveras Guart, que fue miembro del grupo, cuenta que estaban asesorados, supervisados y prácticamente dirigidos por el propio Rusiñol, quién amablemente también cedió su nombre para bautizar al grupo.

Sobre el Autor

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Abogado, periodista y escritor. Nacido en Buenos Aires, es vecino de Aranjuez desde 2001. Autor de varios libros, ensayos, novelas y obras de teatro, dirigió el Aula de Poesía José Luis Sampedro.

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