Publicado: Vie, Feb 17th, 2017

Aranjuez Plaza, un gigante con pies de barro

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Algo tan sencillo, a simple vista, como la construcción de una rotonda de acceso dio al traste con uno de los proyectos más ambiciosos de cuantos se iban a desarrollar en el PAU de La Montaña: el Centro Comercial Aranjuez Plaza, un gigante de hormigón y hierro que a día de hoy duerme sin que nadie pueda adivinar su futuro ni garantizar una puesta en marcha que dejó por el camino a quienes trazaron un plan tan ambicioso

Todo estaba previsto para su inauguración en la primavera de 2010. La sociedad promotora SUPERCO, que se dedicaba al desarrollo de centros comerciales y que contaba entre sus accionistas con el diseñador Javier Cañas, el grupo Tojeiro, Eurogalaica y los hermanos Sousa, había invertido cerca de 130 millones de euros en la construcción de un centro comercial y de ocio que daría servicio a 300.000 personas, según palabras del por aquel entonces director general de SUPERCO, Pedro Rodríguez. Además, la creación de empleo también iba a ser uno de los impulsos para el desarrollo económico de la ciudad, con 3.500 nuevos puestos de trabajo de los que 1.500 serían directos. En pleno auge de un barrio elitista, con un importante desarrollo urbanístico y en el que se habían consolidado proyectos tan ambiciosos como el Gran Casino Aranjuez, el Hotel Barceló o el Hospital del Tajo, la guinda del pastel la pondría este centro comercial de 175.000 metros cuadrados divididos en tres plantas. El proyecto En 2009, la promotora gallega anunció un centro con 180 locales comerciales y de ocio, un proyecto que debía ser referente y un polo de atracción para el sur de la Comunidad de Madrid y el norte de Toledo. La construcción se estructuró en torno a tres plazas peatonales que servirían de acceso a las entradas de las que dispondría el centro. El estudio de mercado previo había avalado la construcción de este gigante para dar servicio a miles de personas que se trasladaban hasta otras localidades de Madrid, como Getafe, para disfrutar de un espacio comercial y de ocio que no existía en esta zona. Un año antes de su apertura ya estaba comercializada más de la mitad de la superficie. Carrefour sería la locomotora de una máquina que contaría con firmas tan importantes como Zara, Massimo Dutti, Pull & Bear, Bershka, Stradivarius, Oysho, H&M, Blanco, Cortefiel, Miró Electrodomésticos, Springfield, C&A, Punto Roma, Mango, Décimas, Torero o Feu Vert. En la parte de ocio se contaría, además, con 9 salas de cine de última generación, que gestionaría Artesiete, un gimnasio de 1.400 metros cuadrados, un parque infantil y más de veinte locales de restauración. Habría dos zonas de aparcamiento, con 4.200 plazas, y el exterior se completaría con una gasolinera y auto lavado de coches y con un local de 750 m2 dedicado a servicios de reparación y mantenimiento de vehículos. La rotonda y el banco malo En 2013, SUPERCO presentó concurso voluntario, con una deuda de 105 millones de euros y cuyo mayor acreedor era Sareb, un banco malo recién constituido por el Gobierno de España con quien la promotora gallega tenía una deuda de 95 millones de euros. Un banco malo es una sociedad anónima que compraba a los bancos con ayudas públicas sus activos con problemas ligados al sector inmobiliario, créditos a promoción inmobiliaria en situación de impagado o con riesgo de morosidad. Con su creación, el Gobierno pretendió sanear el sector financiero mediante la compra de los ‘activos tóxicos’ que los bancos mantenían en sus balances. Su constitución se realizó con dinero público más el aportado por el sector privado aunque, pese a su nombre, este mecanismo de rescate nunca operó como un banco realmente, sino como una sociedad pública que gestionaba los activos de riesgo de los bancos a los que se había inyectado dinero público. Durante tres años intentó SUPERCO salir a flote de una situación de arrastraba desde 2010, año en el que no pudo inaugurar el macrocentro comercial en Aranjuez por un litigio que enfrentaba al Ayuntamiento, liderado por Jesús Dionisio Ballesteros, y a la Comunidad de Madrid, gobernada por Esperanza Aguirre, que no autorizó a la apertura por carencias en los accesos. FADESA, constructora gallega y promotora de 3.000 viviendas, un hotel, un campo de golf y un casino en el entorno del centro, tenía que afrontar una compleja obra de ingeniería que incluía una glorieta en superficie, pero entró en suspensión de pagos tras su fusión con MARTINSA y no ejecutó la obra. Aquella incidencia sirvió para que Carrefour diese por finalizada su vinculación con el proyecto, hecho que significó que SUPERCO se viese en la obligación de presentar un primer preconcurso de acreedores, consiguiendo poco tiempo después aplazar el pago de la deuda hasta 2014. Sin embargo, la crisis no arreció y la empresa tuvo que renegociar la deuda, complicándose aún más su situación. A finales de julio de 2013, el titular del Juzgado número dos de lo Mercantil de A Coruña, Rafael García Pérez, dictó una resolución por la que abría la fase de liquidación del proceso concursal de la compañía. A su vez, procedió a declarar la disolución de la sociedad y decretar el cese del órgano de administración, sustituido por un administrador concursal. En la actualidad, el centro comercial es propiedad de Sareb, que delegó la gestión del mismo a Servihabitat, aunque no parece probable que exista comercio que sostenga el Aranjuez Plaza sin la construcción de la famosa rotonda, que corresponde a la Comunidad de Madrid, y los accesos que faciliten una explotación adecuada. Mientras tanto, el gigante que adorna La Montaña seguirá dormido a la espera de que alguien pueda hacerle despertar.

En noviembre de 2015, el actual equipo de Gobierno aprobó en Junta de Gobierno una actualización de la liquidación provisional de la ejecución subsidiaria del sector de La Montaña para a reclamar a la empresa Martinsa-Fadesa 23 millones de euros que servirán para terminar las obras del barrio. El concejal de Urbanismo, David Estrada, recordó que en 2009 se denegó a la constructora la recepción de las obras del barrio, que estaban sin finalizar y presentaban graves deficiencias. Entre las actuaciones pendientes de ejecución están la terminación de las obras de la rotonda sur, el soterramiento de tendidos eléctricos, la restauración paisajística de las calles Larga y Camino de Madrid, la conexión peatonal y ciclista con el casco histórico, los drenajes y ajardinamiento de parcelas. Estrada también recordó la “obligación” por parte de la Comunidad de Madrid de la construcción de la glorieta de acceso norte, “algo comprometido en el acta de transferencia al Ayuntamiento de la M-305, lo que según ha remarcado facilitará los accesos al barrio y promoverá el desarrollo comercial del mismo”. La liquidación que aprobó en 2015 el actual ejecutivo socialista permitiría, según explicaron, “llevar a cabo actuaciones exteriores al barrio, como la remodelación del entorno de Puente de Barcas -frente al Palacio Real-, la ampliación del aparcamiento de la estación y la mejora de las conexiones con ésta”. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por otra parte, desestimó la ejecución de avales tramitados por el Ayuntamiento contra Gran Casino, un hecho que, según afirmó Estrada y gracias a la liquidación contra Martinsa-Fadesa “permitirá que el consistorio pueda reclamar los trabajos pendientes, algo muy beneficioso para los vecinos”. En 2008, el Ayuntamiento de Aranjuez, en el que gobernaba el Partido Socialista de Jesús Dionisio Ballesteros, inició el procedimiento para la ejecución de los 15 millones de euros que la empresa Martinsa-Fadesa ingresó en el consistorio como aval para la ejecución del desarrollo del PAU de La Montaña, que no había sido recepcionado por el municipio debido a sus carencias y deficiencias. El entonces concejal de Urbanismo, Francisco Fernández del Valle, advirtió que el proceso sería “largo, complicado y costoso”. Antes del inicio de la ejecución de los avales, empresa y Ayuntamiento sumaban sanciones, requerimientos y un total de tres expedientes abiertos contra Fadesa que radicaban en sus incumplimientos en la ejecución de zonas verdes, la falta de mantenimiento de las mismas y las deficiencias detectadas en el soterramiento eléctrico del barrio de La Montaña. Fernández del Valle culpó de aquella situación “a los anteriores gobiernos del PP, ya que la urbanización del barrio de La Montaña es el modelo urbanístico que el Partido Popular trajo a Aranjuez: un barrio mal ejecutado, cuyos beneficios económicos revirtieron en la empresa promotora y en la propia Comunidad de Madrid, y que, desde el principio, sólo ha generado problemas y más problemas

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- Diseñador gráfico del Semanario MÁS.

Mostrando 3 Comentarios
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  1. avatar Ladrones de ley dice:

    He pasado por el centro comercial y me ha impactado su aspecto. Esta noticia lo explica muy bien (salvo lo del TSJ). Una vergüenza que por una pelea entre partidos políticos los ciudadanos sufrán esto.

  2. avatar Ladrones de ley dice:

    He pasado por el centro comercial y me ha impactado su aspecto. Esta noticia lo explica muy bien (salvo lo del TSJ). Una vergüenza que por una pelea entre partidos políticos los ciudadanos sufrán esto.

  3. avatar Salvador dice:

    Y donde están los 15 millones de los avales LADRONES DE GUANTE BLANCO?? A LA CARCEL TODXS LOS IMPLICADOS N ESE DESFALCO!!

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