Publicado: Vie, Oct 24th, 2014

Un tiempo para la esperanza

Comparte
Tags

He decidido desayunar sin noticias. Me levanto temprano para meditar media hora y comenzar bien la jornada. He notado que el estado positivo que provoca en mí la meditación, se arruina con un cuarto de hora de telediario. He leído recientemente que, desde el inicio de la crisis, han aumentado los enfermos mentales ¡un cincuenta por ciento!

El miedo es útil para sobrevivir y la tristeza para reponerse de las pérdidas. Pero preocuparse a menudo por el futuro alimenta la ansiedad, al igual que la tristeza instalada permanentemente puede acabar en depresión. Sentir, día tras día, estas emociones difíciles puede crear un sesgo pesimista en nuestra manera de ver el mundo y limitar la variedad de respuestas ante las diferentes situaciones que tenemos que afrontar. Experimentar frecuentemente emociones positivas, en cambio, nos permite ver nuevas opciones y ampliar nuestra capacidad para actuar.

¿Cómo podemos contrarrestar los pensamientos negativos?: Pensando de manera más optimista. Hace poco viajé a Roma con mi madre de 87 años. Tenía cierta preocupación por que se resistieran sus rodillas por las caminatas por la ciudad. Cuando venían esos pensamientos a mi mente, deseaba que pudiera caminar sin problemas ni dolores. Esto disminuía mi preocupación. Al final, sucedió que andar mucho alivió el dolor de su artrosis, hasta que desapareció.

En general, los optimistas tienen más éxito que los pesimistas. Los optimistas aumentan su confianza al darse cuenta de las cosas que les salen bien. Así, es posible que vayan mejorando también sus habilidades.

Un buen enfoque, para aumentar los pensamientos positivos, es imaginar algo que te dé miedo de diferentes maneras: el escenario más desfavorable (me va a salir fatal el examen), el escenario ideal, incluso algo disparatado (sacaré matrícula de honor y expondrán mi ejercicio en la vitrina de trofeos del instituto) y una visión equilibrada, como escenario más probable (me prepararé bien, estudiaré mucho y haré un buen examen).

Aunque no podamos cambiar la situación, tenemos la libertad de cambiar nuestra actitud.

 

 

Sobre el Autor

avatar

- Licenciado en Psicología, experto en Emociones Positivas. Me interesa especialmente la Psicología Positiva, que estudia las cosas que hacen que la vida merezca la pena.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER