Publicado: Vie, Nov 8th, 2013

La sangría del paro

Tras los buenos datos de los meses estivales, el desempleo vuelve a reflejar la realidad de la sociedad ribereña; una sociedad que, inmersa en el túnel de la crisis, languidece y en la que no se alcanza a ver aún un futuro próspero. Ya septiembre supuso un revés a las halagüeñas previsiones del Gobierno municipal y octubre no ha hecho más que constatar que las cosas no evolucionan como debieran. En dos meses, 110 ribereños han perdido su empleo y, aunque la curva no ha sido tan pronunciada como en los últimos años, no se puede decir que se divise ya la orilla en la tormenta, brotes verdes o luces al final del túnel ni similar terminología con la que los políticos quieren inyectar esperanza.

Más bien todo lo contrario. Detrás de las cifras (5.671 parados en Aranjuez) hay historias a las que todos ponemos cara a diario. La de un vecino, la de un amigo, la de un familiar cercano. Pero más allá de esa percepción, todos somos conscientes de que las cosas no van bien en una ciudad que está viendo cómo su casco histórico, hasta ayer un referente del comercio de calidad y próximo al ciudadano, se va llenando de carteles que anuncian traspasos, cierres y liquidaciones, y que cuando cae la tarde tiene el aspecto de un pueblo fantasma (la próxima apertura del Teatro Real puede ser un aliciente de cara al futuro. ¡Ojalá!).

Y es que casi 6.000 desempleados son casi 6.000 personas que dejan de consumir según qué productos y según su nivel de prestación.

Estamos hablando de que casi un 10% de la población ribereña tiene problemas económicos graves. Muchas de esas 6.000 personas no recibe ya ningún tipo de subsidio y muchas de ellas están al borde de la exclusión social.

Ante una realidad tan cruda, no se atisban signos de mejora en la economía ribereña. No se advierten proyectos que puedan suponer una inyección económica y moral para la ciudad. El Centro Comercial de La Montaña se sigue deteriorando a la espera de su apertura. Poco o nada se sabe del Centro Logístico Intermodal del Cerro de la Linterna y lo mismo sucede con el desarrollo del parque tecnológico de Puente Largo. Podemos decir que la última gran noticia en materia económica que sacudió a nuestra ciudad fue el cierre de Unilever hace más de un año. La ausencia de políticas activas de empleo y de inversiones públicas procedentes de otras administraciones también incide en este panorama de pesimismo.

Se hacen necesarias medidas urgentes, que aporten soluciones a medio y largo plazo y que eviten el sufrimiento continuado de tantas familias ribereñas. Y para ello es necesario el concurso de todos: del gobierno y de la oposición, de los sindicatos y los empresarios, en definitiva, del conjunto de la ciudadanía para salir, entre todos, adelante.

Sobre el Autor

avatar

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER