Publicado: vie, Oct 11th, 2013

Migraciones de ida y vuelta

La tragedia ocurrida en Lampedusa —que no es solo la de la muerte de 232 personas en un momento puntual, sino la de un goteo incesante de cadáveres que no buscaban más que la mera supervivencia y que se acumulan en la costa italiana— nos hace plantearnos hoy la situación de la inmigración en Aranjuez, cuando la crisis económica se está cebando especialmente con las personas que peor lo están pasando.

La secretaria de la Asociación de Inmigrantes Hombro con Hombro, Margarita Iordanova, explica en el número 347 del Semanario MÁS que supera el medio millar el número de personas de otras nacionalidades que ya se ha dado de baja en el padrón del Ayuntamiento de Aranjuez. Deben ser muchos más, apunta de forma certera, los ribereños que han abandonado nuestra ciudad ante el futuro incierto que se abre ante ellos.

Todas son personas que llegaron a nuestra ciudad en busca de un futuro mejor, que se conformaban con aquello que otros no querían, que prosperaron poco a poco a base de esfuerzo y que soportaron estoicamente las actitudes soberbias de muchos de nosotros (sálvese quién pueda), que de pronto olvidamos la condición de emigrante del pueblo español durante la segunda mitad del siglo XX; una condición no tan lejana en el tiempo.

Hoy las tornas se vuelven y la ciudad y el país que importaban mano de obra barata ven con tristeza cómo sus jóvenes mejor preparados hacen la maleta para buscarse la vida en otros países que advierten una mejor situación económica. Francia, el Reino Unido y la omnipotente Alemania son el destino principal de muchas personas que arrojan la toalla en España, ante unos índices de paro que superan al 25% de la población activa y que eran desconocidos hasta ahora. Se marchan, además, de un país en el que los derechos de la ciudadanía están siendo recortados brutalmente por el Gobierno de Rajoy.

No contento con eso, y ajeno a la realidad que evidencia el retorno de los inmigrantes hacia sus lugares de origen, el Gobierno de España intenta hacer ver que algo de culpa tiene la inmigración en la crisis, y adopta medidas contra ellos de extrema gravedad, como la increíble medida que les expulsa del sistema sanitario público y les impide acceder a un derecho tan fundamental, como el derecho a la salud.

Los flujos migratorios han ido reordenando el mundo a lo largo de los siglos. Así seguirá siendo mientras no seamos capaces de construir un planeta más equilibrado, en el que la prioridad sean las personas y no los números que se amontonan en las hojas de cálculo de las grandes multinacionales, en el que el trabajo sea un derecho real y no una quimera que rellene las páginas de los periódicos cada mes.

Sobre el Autor

avatar

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

BANNER